Diácono

Gracias al sacramento del orden, la misión confiada por Cristo a sus apóstoles continúa llevándose a cabo en la Iglesia hasta el fin de los tiempos: este es el sacramento del ministerio apostólico (LG 18). El ministerio eclesiástico de institución divina es ejercido en diversos grados por aquellos que ya desde antiguo se llaman obispos, presbíteros y diáconos (LG 28). “Los diáconos, a los que se les imponen las manos para realizar un servicio y no para ejercer el sacerdocio, en comunión con el obispo y sus presbíteros, están al servicio del pueblo de Dios en el ministerio de la liturgia, de la Palabra y de la caridad” (LG 29).

En efecto, el diácono es maestro, en cuanto proclama e ilustra la Palabra de Dios; es santificador, en cuanto administra el sacramento del bautismo, de la eucaristía y los sacramentales, participa en la celebración de la santa misa en calidad de “ministro de la sangre”, conserva y distribuye la eucaristía; es guía, en cuanto animador de la comunidad o de diversos sectores de la vida eclesial. Desde el Concilio Vaticano II, la Iglesia latina ha restablecido el diaconado como un grado particular dentro de la jerarquía, mientras que las Iglesias de Oriente lo habían mantenido siempre. Este diaconado permanente, que puede ser conferido a hombres casados, constituye un enriquecimiento importante para la misión de la Iglesia (CCE 1571).

El Directorio para la catequesis dedica un apartado a la misión del diácono en la catequesis (DC 117-118), destacando su implicación en la misma, especialmente en todo lo que atañe al primer anuncio, así como la importancia que adquiere la predicación de la Palabra tanto en su ámbito profesional como en aquellos otros en los que se forma la opinión pública o se aplican las normas éticas. Es propio de su servicio diaconal tratar de integrar en la tarea catequística de las comunidades parroquiales la preocupación por la pobreza, promoviendo en sus miembros una efectiva educación en la caridad.

Bibliografía

Comisión Teológica Internacional, El diaconado: evolución y perspectivas, 2002; Congregación para la educación católica y Congregación para el Clero, Diaconado permanente. Normas y directorio, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid 2021.

Avelino Revilla Cuñado