Junto con el misterio de la Pascua, el misterio de la encarnaciónJunto con el misterio de la Pascua, el misterio de la encarnación fundamenta nuestra fe y, por tanto, es criterio clave... Más fundamenta nuestra fe y, por tanto, es criterio clave para la pedagogía catequética (DGC 194) e indicador de verdadLa filosofía ha definido clásicamente la verdad como “adecuación de la inteligencia con la realidad”, en cuanto q... Más en la vida creyente: “Todo espíritu que confiesa a Jesucristo, venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios” (1 Jn 4,2-3).
La encarnaciónJunto con el misterio de la Pascua, el misterio de la encarnación fundamenta nuestra fe y, por tanto, es criterio clave... Más no habla únicamente del misterio personal del Verbo encarnado (Jn 1,14), sino también del misterio de todo ser humano que, por la creación del Padre, es imagen y semejanza del Hijo en el Espíritu (GS 22; DC 172; CCE 456-483): “Por esto el Verbo se hizo hombre: para que el ser humano, mezclándose [en comunión] con el Verbo, llegara a ser hijo de Dios» (San Ireneo, Contra los herejes III, 19, 1).
Estamos llamados a vivir este doble camino de Jesucristo. Por un lado, se “hizo uno de tantos” (Flp 2,7), acogiendo la realidad sociocultural de su tiempo (AG 10), sin limitarse a una mera adaptación acrítica (DC 395). Al contrario, fue recreándola desde la Palabra de Dios y el amor a lo humano, haciendo el bien y curando a los oprimidos (Hch 10,38), haciendo de su pedagogía una revelación de su amor (DC 159). Por otro lado, fue acogiendo libremente la fuerza del Espíritu en él, haciendo cada vez más suya la voluntad del Padre, hasta entregar su vida en la cruz para vencer todo lo que esclaviza al hombre (pecado, muerte) y abrirle las puertas que conducen a la comunión con Dios (divinización) en su resurrección (DC 30).
Por la “lógica de la encarnación”, confiar en Dios es también confiar en lo humano (DC 181), especialmente cuando hay mayor fragilidad (DC 269); es asumir la gradualidad de la revelación y de nuestros procesos (DC 165), integrar el misterio en la vida cotidiana, celebrando el año litúrgicoEl año litúrgico es el periodo cíclico anual, durante el que la Iglesia celebra la historia de la salvación realizad... Más, integrando los criterios evangélicos en las cuestiones morales de cada día (DC 239) y, sobre todo, eligiendo ser tan humanos como lo fue Jesús.
Bibliografía
G. Uribarri, La plena humanidad de Jesucristo, Sal Terrae, Santander 2022; J. A. Sánchez Ortiz, El valor de la humanidad de Jesucristo, Centro Litúrgico Vicenziano, Roma 2019.
Rosa Ruiz Aragoneses