Ascensión

Desde los albores del cristianismo, se ha utilizado el término “ascensión” para referirse al acontecimiento histórico de exaltación de Jesús de Nazaret al cielo después de su resurrección, descrito en el mismo Evangelio: “Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios” (Mc 16,19; 1 Tim 3,16; 1 Pe 3,21-22). Un acontecimiento, además, que ha sido introducido en el símbolo de la fe, en la parte del artículo referido a Jesucristo: “Subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso”.

La exaltación del Señor, junto con la efusión del Espíritu Santo, constituye la plenitud del misterio pascual. El Hijo de Dios, después de asumir la condición humana y someterse a la muerte en cruz, fue ensalzado por el Padre (Flp 2,6-11). De esta manera abre a la humanidad la posibilidad de participar de la presencia eterna de Dios y sella el triunfo definitivo de la vida sobre la muerte y la liberación total de cualquier forma de esclavitud. La ascensión supone la elevación del Hijo de Dios encarnado como cabeza de la Iglesia a la gloria del cielo y la inauguración de un tiempo nuevo en la historia.

El hecho de reconocer la nueva situación de Jesús como “sentado a la derecha del Padre” ayuda a entender la presencia de Hijo de Dios en la eternidad y define su condición sacerdotal (Heb 9,24). El Hijo glorificado no deja de interceder por la humanidad hasta el final de los tiempos, donde será constituido en juez de vivos y muertos.

Iglesia celebra la fiesta litúrgica de la ascensión del Señor a los cuarenta días de la resurrección, provocando una escisión en lo que originalmente se concebía como cincuentena pascual. La celebración de la ascensión se remonta al siglo V y, recientemente, para salvaguardar su precepto, ha sido trasladada al séptimo domingo de Pascua.

Bibliografía

J. Castellano Cervera, El año litúrgico. El memorial de Cristo y mistagogía de la Iglesia, Centro de Pastoral Litúrgica, Barcelona 1994; J. M. Bernal, Para vivir el año litúrgico. Una visión genética de los ciclos y de las fiestas, Verbo Divino, Estella 1997; M. Augé, A través del año litúrgico. Cristo mismo, presente en su Iglesia, Centro de Pastoral Litúrgica, Barcelona, 2016.

José Antonio Sánchez