Catechesi tradendae

Documento en forma de exhortación apostólica del papa Juan Pablo II sobre la catequesis. Publicada el 16 de octubre de 1979, recoge las proposiciones presentadas al Papa por los miembros de la sexta sesión ordinaria del Sínodo de los Obispos celebrado en Roma en octubre del 1977, aunque las trasciende. Su elaboración estuvo condicionada por la muerte de los dos papas que le precedieron: Pablo VI, que convocó y presidió el Sínodo, y Juan Pablo I, de cuyas aportaciones se hace eco. Está en continuidad con los documentos conciliares y sobre todo posconciliares relativos a la catequesis: Directorio catequístico general (1971), el Ritual de la iniciación cristiana de adultos (1972-1976), Evangelii nuntiandi (1975), Mensaje al pueblo de Dios (1977).

La finalidad que persigue es “que esta exhortación apostólica dirigida a toda la Iglesia refuerce la solidez de la fe y de la vida cristiana, dé un nuevo vigor a las iniciativas emprendidas, estimule la creatividad (con la vigilancia debida) y contribuya a difundir en la comunidad cristiana la alegría de llevar al mundo el misterio de Cristo” (CT 4).

El documento consta de una introducción, nueve capítulos y una conclusión, en los que se abordan los siguientes temas:

  • Primer capítulo: la centralidad de Cristo en la catequesis y la necesidad de la comunión con su persona, y la importancia de transmitir su doctrina.
  • Segundo capítulo: la catequesis en la historia de la Iglesia.
  • Tercer capítulo: la naturaleza de la catequesis, su lugar en el proceso de evangelización y sus relaciones con los otros momentos.
  • Cuarto capítulo: fuentes y contenidos de la catequesis; su dimensión ecuménica.
  • Quinto capítulo: los diversos destinatarios de la catequesis y la importancia del proceso de maduración de la fe.
  • Sexto capítulo: los métodos y los medios, lugares y circunstancias habituales de la catequesis.
  • Séptimo capítulo: los métodos.
  • Octavo capítulo: la contribución de la catequesis a alegría de la fe en un mundo difícil.
  • Noveno capítulo: la responsabilidad de todos por la tarea de la catequesis.

Su mayor contribución es el deseo de superar la relación entre catequesis e infancia, con una ampliación de la visión educadora de la Iglesia a todas las edades y a las diversas circunstancias y entornos humanos. El documento ofrece otras aportaciones, novedosas para el momento y de plena actualidad hoy:

  • La exigencia de “difundir en la comunidad cristiana la alegría de llevar al mundo el misterio de Cristo” (CT 4).
  • La referencia a una catequesis que responda a las exigencias de una primera evangelización en el ámbito ordinario de la pastoral (CT 19); una catequesis misionera a la que más tarde el Directorio catequístico general denominará “precatequesis” o “catequesis kerigmática”, y que el actual Directorio para la catequesis propondrá para la nueva etapa evangelizadora.
  • La catequesis de los adultos como “la forma principal de la catequesis” (CT 43).
  • La cuestión de los “cuasicatecúmenos” (CT 44-45), bautizados pero no suficientemente evangelizados, que precisan de una verdadera iniciación.
  • La afirmación de la identidad cristiana como responsabilidad de la catequesis en una sociedad cada vez más plural (CT, capítulo octavo).
  • El Espíritu Santo como principio inspirador de toda la obra catequética y de los que la realizan (CT 72).
Bibliografía

VV. AA., Llevar al mundo el misterio de Cristo. Homenaje a Juan Pablo II y conmemoración del XXV aniversario de “Catechesi tradendae, Edice, Madrid 2005, 89-338.

Miguel López Varela