Catecúmeno

El término “catecúmeno” es usado hoy con diferentes significados. Originaria y principalmente “catecúmeno” designaba la persona pagana o no confesante del Dios predicado por Jesús, el Cristo, pero que sí había realizado una primera aproximación previa y personal al misterio de Jesucristo a través de la comunidad o de uno de sus miembros. Esto quiere decir que ya poseía una fe inicial en Jesús, y deseo de conversión, de profundización en esa fe inicial y en la pertenencia a la comunidad eclesial. En este itinerario del catecúmeno es de destacar la presencia e importancia de la comunidad cristiana como garante de la acción de Dios en el proceso de conversión. Esta persona, así preparada, entraba en un proceso sistemático y conversión progresiva verificada por la comunidad. A este paso se le denomina “rito de entrada en el catecumenado”.

Mientras no se celebraba este rito de entrada no se podía considerar a la persona como verdadero catecúmeno. Es de destacar que la entrada en el catecumenado no es una decisión exclusivamente personal, sino que supone la presencia y admisión de la comunidad cristiana que se responsabiliza de todo el itinerario con la oración, el testimonio y el acompañamiento del catecúmeno. Es lo que se llama iniciación cristiana que culmina con la recepción de los sacramentos del bautismo, confirmación y eucaristía.

En la actualidad, al mismo tiempo que se profundiza en el sentido original del término “catecúmeno”, se emplea para adolescentes, jóvenes y adultos bautizados. Estrictamente, no se podría denominar “catecúmeno” a uno que está bautizado. Sin embargo, es bastante común, en nuestro contexto pastoral, aplicar el término “catecúmeno” a las personas que, aunque estén bautizadas, no están evangelizadas y entran en un periodo de redescubrimiento de la fe viva y de la Iglesia. Hoy se pone el acento en la ignorancia religiosa personal y colectiva de muchos bautizados. En nuestra sociedad va creciendo el número de personas no bautizadas en la infancia y a quienes hay que ofrecer verdaderos procesos catecumenales.

Bibliografía

C. Floristán, Para comprender el catecumenado, Verbo divino, Estella 1989, 134-140; Conferencia Episcopal Española, La iniciación cristiana, Edice, Madrid 1998.

Álvaro Ginel Vielva