Entregas

El proceso de iniciación cristiana establecido en el Ritual de la iniciación cristiana de adultos está pensado para acompañar gradualmente la instrucción y maduración integral de quien quiere iniciarse en la fe cristiana. Este es, además, modelo de todos los procesos catequéticos. Está formado por cuatro grados sucesivos: tiempo de precatecumenado, tiempo de catecumenado, tiempo de purificación e iluminación y tiempo de mistagogía. Este camino incluye elementos muy variados (ritos, escrutinios, exorcismos, liturgia de la Palabra, sacramentos). Dos de ellos se denominan “entregas”, puesto que “la Iglesia entrega o confía a los elegidos antiquísimos documentos de la fe y de la oración” (RICA 25.2).

La primera entrega es la del símbolo de la fe (credo). Esta busca iluminar al elegido recordándole las “grandezas y maravillas de Dios para la salvación de los hombres” (RICA 25.2). Se puede realizar la semana siguiente al primer escrutinio. Se fomenta que lo aprendan de memoria para pronunciarlo públicamente cuando reciban los sacramentos (RICA 181-187). La segunda es la entrega del padrenuestro (oración dominical), que pretende ayudar a descubrir “más profundamente el nuevo espíritu de hijos, gracias al cual llaman Padre a Dios, sobre todo durante la reunión eucarística” (RICA 25.2). Se realiza durante la semana posterior al tercer escrutinio (RICA 188-192). Ambas entregas pueden realizarse, si se considera oportuno, en la etapa de catecumenado (RICA 103.125.181).

Por motivos pastorales y catequísticos, se pueden realizar otras entregas, tales como: de los evangelios (RICA 302); del decálogo (prevista en el catecismo Buscad al Señor de la Conferencia Episcopal Española); de las bienaventuranzas o del mandamiento del amor (constan en los catecismos de la iniciación cristiana y en las Tarjetas para las entregas en el proceso catequético de iniciación cristiana de la Conferencia Episcopal Española). Estas entregas se pueden realizar durante la eucaristía o en una celebración específica. Deben celebrarse en los procesos de catecúmenos adultos, de los de niños en edad catequética (siete años o más) e, incluso, en los de personas bautizadas, pero que no completaron su iniciación cristiana.

Bibliografía

M. Dujarier, Iniciación cristiana de adultos, Desclée de Brouwer, Bilbao 1986, 131-152.

Alberto Para Martínez