Gaudete et exsultate

La exhortación apostólica Gaudete et exsultate fue publicada por el papa Francisco el 19 de marzo de 2018 y su tema es “el llamado a la santidad en el mundo actual”. El título está tomado del sermón de la montaña cuando Jesús invita a la alegría a los perseguidos por su causa ante la recompensa que les espera en el cielo: “Alegraos y regocijaos” (Mt 5,12).

Su estructura sigue el método del discernimiento del discípulo misionero propuesto en Evangelii gaudium: reconocer, interpretar y elegir (EG 51). En los dos primeros capítulos se reconoce la llamada a la santidad contenida en la Sagrada Escritura, vivida en la Iglesia y propuesta con vigor en el Concilio Vaticano II (capítulo primero), además de poner nombre a “dos sutiles enemigos de la santidad” (capítulo segundo). El centro de la exhortación, el capítulo tercero, “A la luz del Maestro”, interpreta desde la Palabra de Dios el modelo de santidad al que nos llama el Señor. En los dos últimos capítulos el Santo Padre elige aquellas pautas que considera más necesarias hoy, por lo que propone “algunas notas de santidad en el mundo actual” (capítulo cuarto) y resalta que la búsqueda de la santidad requiere “combate, vigilancia y discernimiento” (capítulo quinto).

Gaudete et exsultate es un documento nuclear en el programa de conversión pastoral y misionera trazado a la Iglesia por el papa Francisco: la nueva etapa evangelizadora requiere una santidad misionera, pues no hay evangelización sin santidad. Estos son sus contenidos esenciales:

  • La vocación universal a la santidad de todos los bautizados señalada por Lumen gentium está vinculada a la misión del cristiano: “Para un cristiano no es posible pensar en la propia misión en la tierra sin concebirla como un camino de santidad” (GE 19).
  • Lejos de ser un proyecto elitista, la santidad es derramada por el Espíritu en el pueblo fiel de Dios. La expresión “los santos de la puerta de al lado” (GE 6) designa una santidad del pueblo encarnada en la sencillez de lo cotidiano.
  • Dos enemigos actuales de la santidad: el gnosticismo, que exalta la inteligencia, y el pelagianismo, que absolutiza la voluntad. Se trata de “formas de seguridad doctrinal o disciplinar” que alejan de Jesucristo y del prójimo (GE 35).
  • El programa de la santidad está expresado en las bienaventuranzas, que son “el carné de identidad del cristiano” (GE 63). Las obras de misericordia (Mt 25,31-46) son el criterio de verificación de la santidad.
  • Cinco notas califican la santidad a la que el Señor nos llama hoy: paciente, alegre, audaz, en comunidad y en oración constante.
  • Puesto que la vida cristiana es un combate permanente contra la propia debilidad y las tentaciones del mal, es preciso vigilar y discernir para “reconocer los tiempos de Dios y de su gracia y no desperdiciar las inspiraciones del Señor” (GE 169).

El Directorio para la catequesis cita Gaudete et exsultate al explicar la tarea de “formar para la vida en Cristo”: la catequesis hace resonar en el corazón de cada cristiano la llamada a la santidad y lo educa en el seguimiento del Señor según las bienaventuranzas (DC 83).

Bibliografía

G. Uríbarri, Santidad misionera. Fuentes, marco y contenido deGaudete et exsultate”, Sal Terrae, Santander 2019; Teología y Catequesis, “Gaudete et exsultate, la llamada a la santidad” 144 (2019).

Rafael Delgado