Lector

El lector es el ministro instituido por el obispo para que esté al servicio de la Palabra de Dios y de la comunidad cristiana mediante su proclamación en la asamblea litúrgica. El lectorado es uno de los tres ministerios laicales (acolitado, lectorado y catequista) reconocidos públicamente por la Iglesia para que puedan ser realizados de forma estable en favor de la comunidad eclesial por quienes han completado su iniciación cristiana. Fue instituido por Pablo VI en 1972 y abierto en 2021 su acceso a las mujeres por la carta apostólica en forma motu proprio del papa Francisco, Spiritus Domini.

Sus competencias concretas las podemos encontrar desarrolladas en los números 194-198 de la Ordenación general del misal romano y en los números 21-24 de las Orientaciones sobre la institución de los ministerios de lector, acólito y catequista, de la Conferencia Episcopal Española. Fundamentalmente son:

  • En ausencia de diácono, puede llevar el Evangeliario en la procesión.
  • Proclamar las lecturas de la celebración litúrgica. En ausencia de salmista, también puede recitar el salmo.
  • En ausencia de diácono y de cantor, proclamar las intenciones de la oración universal de los fieles.
  • En ausencia de cantor, dirigir el canto.
  • Preparar a los fieles para una recepción fructuosa de los sacramentos en los cursos que organice a tal efecto.
  • Colaborar en la acción evangelizadora y catequética de la comunidad cristiana.
  • Acompañar la fe de quienes deseen un encuentro vivo con la Palabra de Dios, coordinando y dirigiendo grupos de lectio divina, de oración y meditación bíblica, o similares.

Para realizar este ministerio, se espera del lector que esté previamente formado, que sea capaz de proclamar las lecturas de forma clara e inteligible, y que medite con asiduidad la Sagrada Escritura. Cuando no hay lectores instituidos, cualquier miembro de la comunidad cristiana puede realizar este servicio de forma extraordinaria, siempre que tenga cualidades para el servicio que debe prestar y siga las indicaciones del presidente. En estos casos, se espera del lector instituido que ayude en la formación y coordinación de estos otros servidores extraordinarios.

Bibliografía

Conferencia Episcopal Española, Orientaciones sobre la institución de los ministerios de lector, acólito y catequista, Edice, Madrid 2023; Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Carta a los presidentes de las conferencias de obispos sobre el rito de institución de los catequistas (3 de diciembre de 2021) 9; Pablo VI, carta apostólica en forma motu proprio Ministeria quaedam (15 de agosto de 1972).

Alberto Para Martínez