Lumen gentiumLumen gentium (“Luz de los pueblos”) es la constitución dogmática sobre la Iglesia del Concilio Vaticano II. Las c... Más (“Luz de los pueblos”) es la constitución dogmática sobre la Iglesia del Concilio Vaticano II. Las constituciones son los documentos fundamentales del Concilio. En ellas se contienen las grandes proposiciones doctrinales, los principios de reforma y de renovación. La constitución sobre la Iglesia es como la espina dorsal del Concilio. El Concilio Vaticano II quería responder a preguntas urgentes en aquel momento y ahora: “Iglesia, ¿qué dices de ti misma? ¿Qué tienes que decir a los hombres y mujeres de este tiempo?”. La constitución dogmática sobre la Iglesia se aprobó en la quinta sesión, el 21 de noviembre de 1964, con 2151 votos a favor y cinco en contra, en su tercer esquema.
La constitución está dividida en ocho capítulos ordenados por dípticos relacionados entre sí:
- Los dos primeros presentan el misterio de la Iglesia (LG 1-8), es decir, el designio de salvación de Dios en la historia por la misión del Hijo y del Espíritu, así como a la realización de este plan de salvación de Dios que presenta a la Iglesia como pueblo de Dios (LG 9-17).
- Los capítulos tercero y cuarto muestran su estructura, en la que, participando todos de la misma vocaciónLa vocación es la llamada que Dios dirige al ser humano y a la que este debe responder en libertad. “La vida de todo ... Más a la santidad y de la misma misión, cada uno desarrolla un ministerio: la constitución jerárquica de la Iglesia y en particular del episcopado (LG 18-29) y los laicos (LG 30-38) para el servicio de todo el pueblo de Dios.
- Los capítulos quinto y sexto exponen la vocaciónLa vocación es la llamada que Dios dirige al ser humano y a la que este debe responder en libertad. “La vida de todo ... Más de la Iglesia, que es revivir y transmitir la santidad de Dios, que nos ha sido manifestada en Jesús y comunicada por el Espíritu: la vocación universal a la santidad (LG 42) y los religiosos (LG 43-47).
- Los capítulos séptimo y octavo nos presentan a la Iglesia consumada en su totalidad y como individualidad, en los santos y en la Virgen: carácter escatológico de la Iglesia peregrina y su unión con la Iglesia del cielo (LG 48- 51) y la bienaventurada Virgen María, Madre de Dios, en el misterio de Cristo y de la Iglesia (LG 52-69).
Desde una perspectiva catequética, Lumen gentium nos presenta la Iglesia como misterio y sacramento de salvación, los cristianos en virtud de su bautismo como miembros del pueblo de Dios, así como los diversos ministerios al servicio de la evangelización. Ser catequista supone conocer y vivir la Iglesia y descubrirnos Iglesia. “La vocación específica del catequista tiene su raíz en la vocación común del pueblo de Dios, llamado a servir al plan salvífico de Dios en favor de la humanidad” (DC 110).
Bibliografía
Concilio Vaticano II, Documentos, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid 1993; C. O’Donnell y S. Pié-Ninot, Diccionario de eclesiología, San Pablo, Madrid 2001, 666-667; Dicasterio para la Evangelización, Cuadernos del Concilio. Materiales para la preparación del Jubileo 2025, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid 2023; G. Philips, La Iglesia y su misterio en el Concilio Vaticano II, Herder, Barcelona 1968.
María Dolores Ros de la Iglesia