El Ritual de la iniciación cristiana de adultosEl Ritual de la iniciación cristiana de adultos fue promulgado por la Congregación para el Culto Divino, el 6 de enero... Más fue promulgado por la Congregación para el Culto Divino, el 6 de enero de 1972, cumpliendo así el mandato de los padres del Concilio Vaticano II, que habían pedido “restaurar el catecumenado de adultos, dividido en distintos grados […] y santificado con las celebraciones de los ritos sagrados en tiempos sucesivos” (SC 64). De este modo, el Ritual no consiste en la simple disposición de los ritos bautismales para los adultos, sino que integra los sacramentos de la iniciación en su proceso catecumenal propio, de modo que nos ofrece el marco y la forma típica de todo proceso de iniciación cristiana, tanto de adultos como de niños.
Las disposiciones del Ritual nos enseñan que no se llega a ser cristiano por la sola recepción de una catequesis o por la mera recepción de los sacramentos de iniciación, sino por un acontecimiento de gracia, el encuentro con Jesucristo, que implica ponerse en camino, seguirlo, imitarlo y dejarse transformar por él. De ahí que sea vital en su planteamiento la estrecha unidad entre catequesis y liturgia, así como tener en cuenta en todo momento la atención a todas las dimensiones de la vida cristiana.
El Ritual provee fundamentalmente ayuda espiritual (RICA, “Observaciones previas” 1). No en vano se entiende como un camino espiritual en el que grados y etapas jalonan el aprovechamiento de la gracia por parte del catecúmenoEl término “catecúmeno” es usado hoy con diferentes significados. Originaria y principalmente “catecúmeno” de... Más. Un camino que lleva consigo un cambio progresivo de sentimientos y costumbres y que debe manifestarse con sus consecuencias sociales. De ahí la importancia que adquieren elementos como el discernimiento con respecto a las condiciones requeridas en cada una de las etapas y grados; el acompañamiento personal que tiene muy presente la realidad de la conversión en cuanto que piedra de toque de todo el itinerario que constituye la iniciación cristiana y su realización en el catecumenado.
En esta perspectiva puede percibirse la huella de los planteamientos del Ritual, por ejemplo, cuando aboga por la búsqueda de unas garantías reales para que la fe del bautizado no solo esté protegida, sino que pueda ser desarrollada verdaderamente. También ha sido verdaderamente profética su insistencia en el tiempo del precatecumenadoCuando el Concilio decretó restaurar el catecumenado bautismal, dispuso que este debía de estar “dividido en distint... Más, así como en las condiciones a discernir en este tiempo. De igual modo, las propuestas mismas de los capítulos cuarto y quinto del Ritual abrieron el camino para la reflexión con respecto a la realidad de una iniciación inacabada y el “recomienzo” en cuanto objetivo de todo planteamiento pastoral que se precie. La relevancia de este Ritual es explicitada por el Directorio para la catequesisEl Directorio para la catequesis se presenta en continuidad con los anteriores: Directorio catequístico general (1971) ... Más (2020) al definirlo “como una herramienta valiosa para la catequesis y la mistagogíaCuando el Concilio decretó restaurar el catecumenado bautismal, dispuso que este debía de estar “dividido en distint... Más” (DC 152d).
Bibliografía
H. Bourgeois, TeologíaEn el mundo griego, “theologia” es un concepto utilizado para referirse a la interpretación racional de los mitos (... Más catecumenal, Centro de Pastoral Litúrgica, Barcelona 2007; J. Rico Pavés, Origen y desarrollo del catecumenado en la antigüedad cristiana. Buscando las fuentes patrísticas del RICA, Edice, Madrid 2018.
Adolfo Ariza Ariza