Spiritus Domini

Spiritus Domini (“Espíritu del Señor”) es una carta apostólica en forma motu proprio del papa Francisco, publicada el 10 de enero de 2021, y por el cual se modifica el primer párrafo del canon 230 del Código de derecho canónico, abriendo la posibilidad del acceso de las mujeres a los ministerios estables del lector y acólito, hasta entonces reservados exclusivamente a los varones.

Con el motu proprio Ministeria quaedam (17 de agosto de 1972) del papa san Pablo VI, habían quedado suprimidos el subdiaconado y las cuatro órdenes menores (ostiariado, lectorado, exorcistado y acolitado), estableciendo en su lugar los ministerios laicales del lectorado y del acolitado. No obstante, su recepción quedaba regulada “como preparación a la recepción del sacramento del orden”, si bien “tales ministerios se conferían a otros fieles idóneos de sexo masculino.

El motu proprio justifica este cambio en la reflexión eclesial de las últimas décadas, la cual ha evidenciado que estos ministerios instituidos se fundamentan en la condición común de ser bautizados y en el sacerdocio real recibido en el sacramento del bautismo. Estos ministerios ofrecen su contribución a la edificación de la Iglesia y al anuncio del Evangelio, como “una forma peculiar del ejercicio del sacerdocio bautismal, y en ayuda del ministerio específico de los obispos, sacerdotes y diáconos”. De modo que pueden ser desarrolladas sin distinción de sexo por todos los fieles idóneos, sean de sexo masculino o femenino.

El documento viene acompañado por una carta que el papa Francisco remite ese mismo día a Luis F. Ladaria, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. En ella, se hace un recorrido histórico con los momentos más significativos de la reflexión doctrinal reciente, que incluye los siguientes elementos:

  • “El «sacerdocio bautismal» y el «servicio a la comunidad» representan así los dos pilares en los que se basa la institución de los ministerios”.
  • Su apertura a ambos sexos es “en virtud del sacramento del bautismo y de la confirmación”.
  • Esta apertura “podría contribuir a una mayor manifestación de la dignidad bautismal común de los miembros del pueblo de Dios”; así como ayudar a “redescubrir la corresponsabilidad de todos los bautizados en la Iglesia” y, de manera especial, la implicación de los laicos en su misión.
  • Es una respuesta a las exigencias de la misión en el tiempo presente.
  • El servicio que muchas mujeres ofrecen a la Palabra y al altar supone una forma de testimonio y estímulo para quienes se encaminan al ministerio ordenado.

Finalmente, se específica que corresponderá a las conferencias episcopales “establecer criterios adecuados para el discernimiento y la preparación de los candidatos a los ministerios”, así como a la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos el modificar la editio typica del Pontificale romanum o De institutione lectorum et acolythorum.

Bibliografía

Francisco, carta apostólica en forma motu proprio Spiritus Domini (10 de enero de 2021); Francisco, Carta al prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe acerca del acceso de las mujeres a los ministerios del lectorado y acolitado (11 de enero de 2021); Pablo VI, carta apostólica en forma motu proprio Ministeria quaedam (17 de agosto de 1972).

Miguel López Varela